miércoles, 15 de octubre de 2008

DE BALDE


Recibo a diario el noticiario de actividades que edita la Concellaria de Cultura del Ayuntamiento de Santiago, porque me suele interesar aunque más bien en clave sentimental. Cosas que pasan.

Me gusta curiosear y a veces me sirve y otras, pocas, uso la información. Pero lo que más me gusta, tras leer el tipo de actividad (teatro, cine, exposiciones), el espacio donde se van a desarrollar, los autores o intérpretes, viene el epígrafe “prezo” y, cuando se trata de exposiciones, indica “de balde”.

Porque sí, aún se pueden ver exposiciones de balde, en Compostela, en Madrid y en Barcelona, aunque no todas las que quisiéramos. De balde es la entrada en las galerías, en alguna fundación privada y en centros municipales o provinciales. Los museos estatales y autonómicos nos suelen crujir con precios que tiran para atrás al curioso volandero, al pasajero que quiere viajar de balde a lo mejor para llegar a algún sitio.

De balde, de todas formas, también puede significar en vano.

jueves, 9 de octubre de 2008

ANTIQUE WARRIOR IN PROFILE


Anton, ése es el Guerrero de Leonardo del que te hablo en mi comentario anterior. Y sí, está en el British (me ha podido el antiguo espíritu medio coleccionista medio bibliotecario que me ha abandonado hace ya tanto tiempo).

Tienes razón: maldito otoño.

miércoles, 8 de octubre de 2008

QUÉ PESADO ESTOY


Bastante a menudo me acuerdo de mis amigos muertos, cosa que no tiene nada que ver ni con la fe ni con la caridad (grosso modo) pero un poco, un poquito, con la esperanza. O eso me parece.

Y me acuerdo de cuando Pepe Arense, tan listo (tan cabal), me contestaba, al decirle que Fulano o Zutana eran unos pesados, ese definitivo “Manolo, es que todos somos unos pesados”. Pesadez por pesadez prefería, siempre, la suya. Que no era pesadez, ni mucho menos, sino insistencia.

A Pepe Arense, ya lo he contado alguna vez en este sitio, nunca lo admitieron en ARCO. No a él, espero, sino a su galería, a su manera de hacer, a su manera de ver y de entender el mundo, a su forma de explicarlo y, al final, al trabajo sus artistas. Esos artistas colgaron (les colgaron) su obra en otros stands, claro, pero nunca hubo uno con aroma soriano. Y ellos se lo perdieron.

Soy un pesado pero es que estoy triste. Me da completamente igual que la Zutana sea una lerda y el Mengano un impresentable. He perdido demasiados de esos aromas y, ahora que está empezando el otoño, sólo se me ocurre montar una galería virtual con mis amigos muertos, con los perdidos, con los olvidados o con los desmerecidos. Que son bastantes. Doy una vuelta a los ojos (miro alrededor) y me doy cuenta de que mis fetiches están vivos. Quietos pero vivos: una postalita con un pedazo de madera de Ignacio Basallo, un paquete de Gitanes atravesado por seis clavos de Peter Hone, un grabado manchado de té, y no a propósito, de Javi Correa Corredoira, un acrílico muy azul y muy pequeño de Gonzalo Lindín, una foto descompuesta de Manolo Quintana, otra estupenda de Víctor Gómez, tan joven que asusta (dos fotos estupendas), una Propuesta para una instalación de Xoan Anleo (cuatro papeles), una carta de mi señor Padre dirigida a don José Ortega y Gasset (una copia), una foto de José Tomás, tremenda, y otra magnífica de los Armaos de la Macarena ya por la mañana del Viernes Santo, fetiches (hay muchos más) para acompañar a mi Mac, tan listo él, tan imprescindible, tan buen compañero.

Ya se ve, estoy pesado.

*La ilustración corresponde a una de las fotos citadas de Víctor L. Gómez titulada, para entendernos, Del pino, 40x53 cm.

miércoles, 10 de septiembre de 2008

POP Y POBRE


Por lo menos es lo que dice Juan Bufill en su estupendo artículo Documental: Cifré, Vázquez, Jorge sobre el cómic DDT, el tebeo, que se publicó en Barcelona entre 1951 y 1964 y que aparece hoy en suplemento Cultura/s de La Vanguardia (que por aquellas fechas era "Española").

A nosotros "el" DDT siempre nos pareció raro ("era" raro) y nos asustaban un poco las Hermanas Gilda y Doña Urraca. Niños de colegio de monjas combatíamos las anginas y los ataques de acetona con Pulgarcito y algunas veces con TBO, el padre de todos, aunque tampoco entendíamos muy bien a la familia Ulises.

Ahora que lo pienso, los raros éramos nosotros.

martes, 26 de agosto de 2008

UN JUEGO DE VERANO


Un amigo (piadoso, pero mordaz y entrometido) me ha propuesto un juego. Preguntar a tus otros amigos 1. Si habían leído el Ulyses (entero). 2. Si habían llorado con Pretty Woman (en algún momento). El juego se trata de adivinar, una vez leídas las respuestas, cuánto de falso o de verdadero hay en ellas, cuanto de fatuo, de misericordioso, de inmisericorde (son palabras de mi amigo) hay en la respuestas, meditadas o no, de nuestros amigos.

No se lo voy a enviar a nadie, claro está. Con este calor me parece mejor preguntar, una vez más: ¿es realmente rubia Silvia Pinal? ¿Viridiana es una novela de Galdós? ¿Has leído (aunque no sean todos) los Episodios Nacionales? ¿Cómo se llama la actual directora de ARCO? Si Usted es capaz de contestar a la tercera y de adivinar la última sin consultar a Google, no le creo. En principio.

jueves, 14 de agosto de 2008

LUÍS GARCÍA MONTERO


Hace un rato en el otro blog, ese en el que nos empeñamos en seguir cocinando quién sabe qué, hemos acometido un breve pero me parece que intenso canto a la vida, al verano, a la albahaca, a la pólvora y a los fritos variados, aunque no por ese orden, un poco exultante de más pero seguramente contagiado por la fecha y por el bochorno. Sobre todo por el bochorno.

Nos gusta el verano, qué le vamos a hacer, esa sensación algo desmadejada pero al fin y al cabo prolífica. El mar tan cerca y el silencio absoluto de dos a siete de la tarde seguro que también tienen algo que ver.

Ayer el poeta Luís García Montero, buen poeta, inteligente, cabal, exacto, quizás demasiado exacto, respondía a una pregunta tópica en una entrevista banal una frase que resume bastante bien parte de lo que andamos pensando, sea verano o sea invierno: “…todavía el dolor tiene mucho prestigio en la cultura contemporánea”. Y claro que estoy de acuerdo, y me encanta que lo haya dicho así, de repente, y voy a entonar un mea culpa como una casa (contemporánea) y me voy a enzarzar a partir de ahora en un beatus ille aún más grande que ese carpe diem con el que lo confunde algún memo que de su tránsito por la vida hace un motivo de reflexión. Sí, ese memo en el que Usted y yo estamos pensando. Iuxta crucem lacrimosa.

sábado, 9 de agosto de 2008

PERSUADIDOS YA LO ESTAMOS (PERO NO DE SOBRAS)



Nos ha gustado el artículo de Ángela Molina, Territorios de persuasión, que ha aparecido en el Babelia de hoy sobre la obra The Waste Land de Juan Muñoz que ahora se puede ver en el Guggenheim de Bilbao. Una nota poco veraniega (más bien invernal) pero profunda y hasta con un final algo apocalíptico, aunque se acomoda bien a la pieza de Juan Muñoz y al poema de T.S. Eliot, ese mismo escritor al que hace unos meses le pusimos dos eles en su apellido, y así se ha quedado, y un señor se enfadó tanto (o a lo mejor es que se le dibujó una sonrisa irónica en su carita de pan). En fin.

Hemos levantado el culo de esta silla tan bonita que necesita, creo que ya lo he dicho alguna que otra vez, un buen repaso, para ir a buscar al pasillo, ahí, a la entrada, una edición pretérita de Función de la poesía, función de la crítica que no he encontrado con los cambios (¡por fin!) de estanterías aquí y allá, que editó Barral (creo), que tradujo Gil de Biedma (tampoco estoy seguro) y que compramos en la librería del Drugstore del Paseo de Gracia cuando se iba al Paseo de Gracia a comprar libros y a ligar. Lo que fuera: comprar lo que fuera y ligar lo que fuera.

Pues resulta que el librito, que tiene una portada bastante fea de un color tirando a sangre de toro, de eso sí que me acuerdo, no aparece. Está ahí pero va a tardar en aparecer. En cambio, en ese desorden y con el regusto del poeta y del escultor, hemos encontrado juntos ni más ni menos que Nova Express de William Burroughs en una edición también fea pero no mala, traducida por Martín Lendínez, el Lavorare stanca de Pavese, bilingüe, italiano y catalán, muy bien traducida y con una introducción larga y magnífica de Giuseppe Tavani y una rareza bibliográfica heredada de mi señor padre y de la que sigo estando muy orgulloso: una edición de los Textos económicos (el ejemplar número 46 de una edición de 200) del poeta vallisoletano Francisco Pino y que editó en 1969 la Librería Relieve de Valladolid. Ni más ni menos y nada que ver una cosa con la otra. O a lo mejor sí.

Lo que queda de tarde y antes de salir a cenar y a asarme por una de estas plazas se lo voy a dedicar a Francisco Pino y a Pavese (a Burroughs le dejaremos tranquilo), convencidos de que la tierra no es tan baldía ni que “quest’è il giorno che salgono le nebbie dal fiume / nella bella città…”. La ciudad es bella, claro que sí, pero vamos a vestir de tarde de gala a alguno de esos poemas otoñales para poder airear nuestros interiores bien a gusto.

N.: La ilustración corresponde a la obra citada de Juan Muñoz y procede no de la página del El País de hoy sino de otra que hemos supuesto de libre utilización. La pieza se titula, evidentemente, The Waste Land, bronce, acero y linóleo, medidas variables, y pertenece a la colección de Elayne y Marvin Mordes de Palm Beach, Florida.

jueves, 24 de julio de 2008

TWOMBLY CON PUNTILLAS

Menudo palo le pegó nuestro crítico preferido, Fernando Castro Flórez, a la exposición de Cy Twombly en El Prado el sábado pasado en ABCD. A la exposición, al pintor y de paso al museo.

Hemos tardado unos días no por prudencia sino porque se me acumulan las sorpresas y, de verdad, no da tiempo. Silvia Pinal está “inquieta” por la hospitalización de su nieta. Y tendremos que hablar de Viridiana, digo yo. A las galerías les ha dado por inaugurar exposiciones serias en el mes de julio, en Barcelona Nancy convive con Picabia, con Man Ray, con Duchamp y con el turbulento y apasionante Olafur Eliasson, en Barcelona y en la Fontana d’Or de Girona, el gazpacho no se hace solo y la escalivada menos, el calor aprieta a mediodía y hay que cerrar los balcones por las tormentas… En fin, un verano inquietante que me parece maravilloso (el verano, a pesar de cuatro o cinco pesares, siempre me parece maravilloso).

La cosa es que don Fernando se despachó a gusto con la exposición de Twombly. Y le entiendo. Todavía no la hemos visto pero vamos a correr en cuanto se enfríe la escalivada y se nos apacigüen el estómago, primo, y las ideas, secondo.

La frase que más me gustó de la crítica de Castro Flórez fue la del segundo párrafo, al principio, cuando dice que “Twombly ha sido el elegido para esa primera okupación de una planta entera del edificio que Moneo perpetró como ampliación.” Perpetrar es un verbo tremendo pero útil, como la mayoría de los verbos. Y como alguno de ellos, envenenado.

Lo demás lo entiendo aunque no estoy de acuerdo. Tengo que ver los cuadros colgados (sólo he visto fotos) para saber cuán farragosos son (o cuán farragosos resultan), si realmente son “pinturas desanimadas” y si efectivamente son “más anodinos que sublimes”. Entiendo que a Castro no le guste Zugaza, el director del Prado, incluso que no le guste Moneo (a nosotros sólo nos gustan el museo de Mérida y el Colegio de Arquitectos de Tarragona), pero no comparto la insinuación, después de mostrar sus respetos al pintor, del “ánimo anticuario” y, lo dice, lo dice, de ese amaneramiento y de que “sus “referencias” tienen algo de evocación cultista o de guiño de complicidad alejandrino”. Europa vista por un yankee, vamos.

Vamos a ponerle una velita encendida, titilante a la brisa mediterránea de la tarde, a Cy Twombly y otra a Fernando Castro, un poco más atlántica, más verdosa, de allí donde el sol se pone por el mar.

N.: La ilustración pertenece a la obra de Cy Twombly Apollo, de 1972, un óleo y grafito s./ papel de 150 x 134 cm., pertenece a una colección privada y tiene un © de Cy Twombly y de la Gagosian Gallery. Además, nos parece de un esplendor ni cultista ni amanerado que a lo mejor, treinta y seis años después de ser pintada, justifica todo lo justificable. Después del esplendor (me estoy poniendo pesado) no siempre viene la decadencia. En fin.

lunes, 21 de julio de 2008

WRITE IT DOWN


Para seguir con las frases y con las recomendaciones nada mejor que visitar el espléndido blog de Álvaro Ceballos Viro, Semanario de Literatura Recreativa (sale los domingos), y su última entrega, de ayer mismo, Las novelas del campus y el campus, donde recoge una frase estupenda del profesor Frank Kelleter: «This is your entire business: to write about things you don't have any idea about».

Pues eso.

domingo, 20 de julio de 2008

ALL WRITING IS PIGSHIT


Estuvimos viendo la exposición de Nancy Spero en el MACBA y salimos exhaustos. Felices pero agotados. Reconocimos algunas obras, rezamos ante otras, nos fuimos enamorando más y más de la vieille dame idigne y sus Artaud Paintings, lo que más nos gusta, de su esplendor, de su descaro, de su panfletismo (o de su panfletez), de su elegancia, de su carmín y su negro de humo, de su obsesión, amantes como somos (y sobre todo como fuimos) de seriar las cosas, coleccionistas de ideas desarrolladas sin fin, obsesionados precisamente por la serialidad.

Tras la primera sala con las piezas, sublimes, de los Codex Artaud, nos dimos un respiro y cometimos la insensatez de salir a una terraza habilitada como bar a recibir todo el sol del mediodía y a comernos un espantoso pastel de pollo à la homenaje al glutamato. Pero estábamos a gusto. La terraza estaba prácticamente vacía y los camareros (un catalán, una sudamericana y un oriental), jóvenes y cargados de amuletos (¿un homenaje a Nancy?) se arrastraban, textualmente, de las mesas al mostrador y tardaron más de treinta minutos en hacerme un café: me dio tiempo a pensar, a disfrutar del calor (me gusta el calor y me gusta pensar al sol, lo que son las cosas), a reconciliarme un poquito conmigo mismo, que buena falta me hacía, y a volver con el ánimo más compuesto y si cabe con más pasión a la segunda de la salas, a devorar las Artaud Paintings llenándome, porque no lo sé hacer de otro modo, de historia del siglo XX, de ese carmín goteante, de la fragilidad del gouache, de la mano zurda trazando los mensajes del escritor, los fragmentos posiblemente del dolor pero seguramente de la angustia (de l’angoisse), de una cierta copro-necrofilia, que puede ser. Pero pintada.

Tardé unos quince segundos en apurar el café y, memorables como somos y tendientes a la melancolía y a la exageración, anotamos en nuestra moleskine (la física y la mental) un I LOVE NANCY!! seguido de una nota que vista ahora la entiendo sólo a medias: “estoy comiendo en la terraza, corre un airecito regular –regularmente calentorro- a rachas: et l’angoisse de l’angoisse… glisse dedans”.

N.: El título corresponde al de una de las Artaud Paintings, gouache y tinta sobre papel, 63,5 x 50.02 cm., de 1969.

La ilustración reproduce una conocida fotografía de Loulou Pastier de las muchas que le hizo al escritor hasta el fin de sus días (el fin de l’angoisse, marzo de 1948).

viernes, 18 de julio de 2008

JORGE SEMPRÚN


El escritor estuvo ayer en Gijón invitado por la Semana Negra y, en charla con Ángel de la Calle y Paco Ignacio Taibo, pronunció, más que dijo, una de las mejores frases del año si no de la década: “Todo lo que está en los libros es verdad porque el autor se lo ha inventado”.

Más brillantez.

N.: La ilustración corresponde a una fotografía, espléndida, cuyo autor desconocemos y que hemos encontrado en el interesante blog Authomatic for the people que publica desde México D.F. Salvador García , un letraherido al que le gustan Juan Rulfo, Wim Wenders y Creedence Clearwater Revival, y que acabamos de descubrir (gracias a Semprún).

martes, 15 de julio de 2008

BUILDING FOR MUSIC


La colección del MACBA ha puesto desde hoy a disposición de cualquier curioso impenitente una de las primeras obras radiofónicas de Juan Muñoz, Building for music, realizada en 1993 en colaboración con el compositor Alberto Iglesias.

La obra, que dura 29 minutos con 23 segundos (se puede descargar el podcast desde la página Ràdio Web Macba), fue presentada en el "Sonsbeek 93" (Arnhem, Países Bajos), una exposición de escultura al aire libre que tiene lugar en una de las ciudades más castigadas durante la Segunda Guerra Mundial. Con continuas y continuadas citas literarias, arquitectónicas y musicales (Alvar Aalto y la Quinta Sinfonía de Sibelius, Le Corbusier y una obra que no hemos identificado –nos lo pone difícil- de Edgar Varèse) vale la pena perderse con la voz (las voces) profundas y claramente radiofónicas aunque hay que tomárselo con calma. Quince minutos a la hora de la siesta (al levantarse) y otros quince a media tarde.

Muy brillante.

lunes, 14 de julio de 2008

MEDINACELI

Ando a vueltas con don Miguel de Unamuno, releyendo, práctica que siempre he considerado veraniega, y no sé por qué, y me encuentro con sus artículos en El Sol y en Ahora, de los años 30. Habla de Castilla porque ya vivía en Salamanca y se ve que le gusta y también le cuesta cruzar y descruzar desde la Raya hasta Aragón, despistándose a veces por La Mancha, pero sólo despistándose.

No son grandes artículos ni tampoco serían un alto ejercicio de estilo pero están bien escritos y usan y hasta gastan palabras que ya ha olvidado todo el mundo, porque somos olvidadizos, ingratos con la lengua y hasta diría que traidores. Cada vez usamos menos palabras y por eso tenemos que inventarnos otras y exportar las menos amables. Pero eso es otra cuestión.

Don Miguel se pasea “Por las tierras del Cid” con la bandera republicana atada al cinto (es una imagen, claro está) y se apea en Medinaceli para recordar a Machado y “aquellas tierras tan tristes que tienen alma” y para dejarnos, como quien no quiere la cosa, una frase memorable: “Se van arrumbando las ruinas que son Medinaceli, porque hasta los muertos se mueren”.

Hace dos días que ha amanecido fresquito en este rincón (rincón abierto) del Mediterráneo donde el fresquito mañanero es cosa de más tarde, cuando la Exaltación de la Cruz, más o menos, con las Vírgenes ya assumptas y tras las dos primeras tormentas. Por eso me he acordado de Medinaceli y he rebuscado donde don Miguel y le sigo guardando luto a Pepe Arense y me entran ganas de volver a mirar esas tierras tristes desde el arco para que se me caiga encima parte del siglo XX, de repente: Caneja y Solana, sobre todo, y no toda esa serie de mentecatos que no hacen más que marear. Un poco abrigado y tras un desayuno contundente.

sábado, 5 de julio de 2008

PABLO, JOEL-PETER Y LA INFANTA MARGARITA


Excelente la crítica de hoy de J(osep) Casamartina en Babelia, Un viaje de vuelta, donde nos cuenta con una exactitud y una concisión que casi asustan el devenir del Museu Picasso de Barcelona y hace la crónica de su actual exposición, Olvidando a Velázquez.

Casamartina, al que no conocíamos (ahora sí), no sólo escribe bien sino que sabe lo que escribe, tiene que contar, analiza, resume, explica, da en el clavo y se atreve con todo, como debe ser. Desde el análisis, digamos arquitectónico, de los edificios del Museu (“un caótico collage de viejos palacios”) hasta la crítica propiamente dicha de la exposición con pinceladas demoledoras. Desde ese “Manolo Valdés, con sus aburridas seudoantiquités resulta intrascendente”, y lo que sigue, hasta el “Picasso (…) aún continúa siendo el más joven”. Aunque nos sigan gustando muchas cosas de Manolo Valdés (¡qué le vamos a hacer, nos gusta el arte decorativo!) y a don Pablo no le perdonemos según qué (y a Saura muy poco, casi nada).

Hay que ir al carrer Montcada, ver la exposición, saludar a la familia de Felipe IV, darse de codazos con los turistas japoneses pero sobre todo aprender del señor Casamartina, que lo tiene muy claro y además lo cuenta estupendamente.

martes, 24 de junio de 2008

MÁS NAPOLITANOS QUE FLORENTINOS


Ando releyendo, aunque siempre ando así, el Un senyor de Barcelona de Josep Pla, libro que dedicó al señor Rafael Puget, que escribió en su memoria y en primera persona, como si Pla fuera don Rafael, que publicó primero en castellano, en 1944, y después en catalán en 1955, que es la edición que manejamos. Lo cierto es que se debe a las múltiples charlas con el señor Puget, un señor de la Barcelona de final del ochocientos pero digamos que uno de los mejores exponentes del Novecentismo, el Noucentisme que malamente se puede traducir porque se desarrolló (se formó, tomó forma) en unas cuantas calles de la Barcelona antigua, en unas pocas del Ensanche, en el barrio de Gràcia y quizás en Montmartre (pero en catalán).

Pla escribe, como tenía costumbre, una especie de miscelánea sin llegar a novelar ni a la época ni al personaje, porque no era su manera de hacer o quizás porque no hacía falta. Y es un libro divertido, muy divertido, cuajado de anécdotas fraguadas en las redacciones de los periódicos (La Publicidad, La Veu), en el Círculo del Liceo, en la mítica Maison Dorée, en las tertulias del Ateneo de la calle Canuda e incluso en las trastiendas de los sastres o de los libreros.

Pla le dedica varias páginas a Ramón Casas y algunas menos a Rusiñol. En una revista de arte con la que colaboramos habitualmente, Art Notes, publiqué hace unos días un artículo que visto ahora me parece algo complicado, que se titulaba Muerte en la Fenice y que trataba, en un totum algo revolutum de más, sobre la novela de Donna Leon, de la que se ve que no me puedo despegar, de algunas coincidencias con el Tintín de Hergé y, al final, que de eso iba el artículo, de una defensa de la pintura pintada, de los cuadros, vamos. Como siempre. En el fondo y además como el causante de mi digamos reflexión, aparecía un cuadro que Rusiñol pintó en 1904, creo recordar, que es una vista de una calle de Monstmartre, pequeño, renegrío, con un raro cielo amarillo y que tienen los monjes de Montserrat en su Museo, un poco escondido y me parece que no muy bien iluminado. El cuadro es precioso, es una estrella, y son esas cosas que sueles desear de vez en cuando y que nunca vas a poseer, como la cordura o el colesterol bajo. Peor. Con un deseo algo insano.

El Rusiñol de París me gusta, me gusta mucho. Y después me deja de gustar, me puede parecer hasta pompier, sin que lo sea en absoluto, incluso, ¡válgame el Cielo!, una ilustración para la tapa de una caja de bombones. Y Pla me da la solución. E incluso la razón. Casas y Rusiñol (y Regoyos y Utrillo) vivían en un París cambio-de-siglo húmedo e incluso oscuro, ignorando, luego se ha sabido, a los impresionistas: ¡no los conocían!. Rusiñol y Zuloaga hicieron un viaje a Italia y es Pla el que dice (traducimos) “que tanto daño les hizo en el sentido de que les invitó a la dispersión, a la facilidad y a la comodidad mucho más que a la exigencia”. “Volvieron”, acaba, “más napolitanos que florentinos y con una tendencia al “cromo” irresistible”. El entrecomillado es de Pla y la frase no puede ser más rotunda. Los alcaldes segovianos de Zuloaga y los aranjueces del catalán le dan la razón.

La vida, incluso la de los pintores, se ve que da vueltas de más.

sábado, 21 de junio de 2008

CONFORME, SEÑOR SERRALLER


Solemos ser de difícil conformar aunque propensos a rectificar por la vía fácil: ésta, por ejemplo. Perdonamos, claro está, pero no olvidamos. Y aunque nos siga sin gustar ni el tono ni el discurso ni la mayoría de los textos del señor Calvo Serraller (tampoco su bufanda color salmón, pero ese es otro asunto) hoy nos ha sorprendido con su largísimo texto sobre Cy Twombly en Babelia, a tenor de las dos exposiciones sobre su obra que se van a inaugurar en España y de la que ya está en marcha en la Tate Modern.

El señor Serraller analiza bastante acertadamente no la obra del pintor, que no lo hace, sino su trayectoria en el art milieu norteamericano contraponiéndolo al europeo, o contrastándolo, mejor. El nulo caso que le hizo durante décadas la crítica norteamericana aunque no tengo tan claro que fuera tan nulo el caso que le hizo el mercado. Creo recordar una subasta de Sotheby’s en Nueva York de mediados-finales de los ochentas (¿1988?) donde salieron por lo menos dos cuadros de Twombly y varios dibujos de unos años antes al lado de rauschenbergs y dekoonings, que se vendieron bien, y desde luego estoy seguro de que Leo Castelli siguió vendiendo twomblys en Estados Unidos. Y también con soltura. Da igual.

La cuestión es que el crítico de la bufanda color salmón nos ha encandilado con una frase que habrá que recordar: “la arqueología de Twombly ha excavado la historia para poner en cueros la fragilidad de cualquier convención, incluida la moderna”. Muy bien. Muy buen resumen de esa pintura de restos arqueológicos, de grafitti pompeyanos, de siennas y ocres sobre blanco de zinc, de ese toque dramático pero siempre mínimo de un amarillo de Nápoles rezongón sobre una pared apenas construida que tanto les gustaba a mis amigos gallegos, a uno de ellos sobre todo, que suspiraba por Twombly cada día y a lo mejor le rezaba por las noches.

Habrá que ir al Prado el mes que viene y presentarle los respetos al pintor (y, ¿por qué no?, una excusa al crítico).

viernes, 6 de junio de 2008

A GIFT


Excesivo.

viernes, 23 de mayo de 2008

¡ABSTRACTO!



Leopoldo Novoa, ese gran pintor del que ya hemos hablado alguna vez aquí y allí, me contaba en una sobremesa gloriosa en su casa de Armenteira, hace ya muchos años, demasiados, que en una discusión sobre pintura, en París, y con un interlocutor que no voy a citar, acalorado, acabó su perorata con lo que a él, el pobre y airado contertulio, le pareció un insulto.

Leopoldo le hablaba de colores, de empastes, incluso de perspectivas. El otro, ofendido por su visión, por sus preferencias, por sus citas acabó, insultándole: ¡Abstracto!.

OSCURO Y ABSTRACTO


¿Por qué no seguir citando a mis amigos y parientes antes de volverme loco con las entrevistas de Fietta Jarque y la programación del MACBA o del CGAC? (no es un decir sino varios decires).

Porque en principio en un blog, aunque no lo lea casi nadie, se puede escribir lo que se quiera, aunque luego te salgan respondones (o a lo mejor por eso) pero casi siempre aburridos.

No lo son, aburridos, aunque bastante respondones, Inmoderadamente Moderado, el autor del post que incluye la foto de la ilustración, espléndida, que figura bajo el título In God we trust y que en su pie reza un “Hermanas de la Caridad (Corrales del Vino, Zamora, 1958)”.

Tampoco lo es, ni aburrido ni melifluo, el texto, la confesión, la declaración de principios de Educomelles, un joven recién licenciado en Bellas Artes en Sant Jordi (y más cosas) que me enseña “esa” cara de la moneda. Y de una forma tan limpia.

Pues eso.

martes, 20 de mayo de 2008

INSOMNIO (AJENO)


No suelo hacerlo pero tampoco lo he podido evitar. Como tantas otras cosas. Recomendarles muy vivamente el relato corto de uno de mis parientes, de sobrenombre Ascilto, de vocación más que demostrada y de edad tan temprana que me suele estremecer: su edad, su vocación y también sus intenciones.

El relato se titula Los párpados y se publica en su blog.

La ilustración es, claro está, de Rembrandt, una aguada de bistre con gouache blanco, de 246 x 202 mm., que se conserva en el British. Que duerme en el British, y muy plácidamente.