sábado, 3 de mayo de 2008

¿QUÉ HA SIDO DE LOS PINTORES?


Guido Brunetti, comisario de la Questura de Venecia, protagonista de las novelas policiales de Donna Leon, se pregunta eso mismo en la última entrega de la serie, The Girl of His Dreams (en español, Seix Barral, Barcelona, marzo, 2008).

El comisario es un hombre culto, casado con una profesora de literatura norteamericana hija de unos nobles venecianos, habla inglés, no usa pistola y lee a los clásicos griegos y romanos. Al entrar en casa de unos sospechosos, cerca de La Fenice, se fija en uno de los cuadros de la sala, de Primo Potenza, pintor figurativo del que poca cosa hemos conseguido averiguar. Brunetti se pregunta eso y se lamenta de que en las galerías sólo se puedan ver “…instalaciones de vídeo y declaraciones políticas expresadas en cartón piedra.” Al comisario, y a la novelista, seguramente les gusta una cierta figuración y a lo mejor algo más. Venecia es una ciudad que da bastante de sí cada dos años pero que conserva –y exhibe- un background excesivo por el que cada vez es más difícil deambular. O eso parece.

Sólo hemos visto, desinformados como somos y muchas veces como estamos, un cuadro de Primo Potenza que subastó Christie’s en Roma hace dos años, Neve a Venezia, aparentemente bastante bonito, pero hemos leído todas las novelas de la Leon y somos fans absolutos del comisario, de su señora esposa y hasta de los inspectores de la Polizia di Stato. Y también, muchas tardes como esta, nos preguntamos qué habrá sido de muchos pintores. Où sont-ils, signor Brunetti?

viernes, 25 de abril de 2008

NO HAY MANERA


De acceder a los cambios en mi página del “chico de la semana” y del “chico del mes”, a los que les tengo tanto cariño. El de la semana, ya se ve, es Manolo Valdés en una fotografía estupenda. Y el del mes era Vijande, del que sólo he encontrado una versión b/n del retrato de Warhol.

Cuando pueda (cuando me dejen) ahí estarán.

L'ABANDON. II


Abandonado, como tantas otras veces y como siempre sin excusa.

Hace tiempo, porque resulta que de todo hace ya bastante tiempo, leí en algún lugar algo así como que “eran tres o cuatro caballeros, antiguos guionistas de teleseries, conocidos pederastas, que languidecían en la terraza del hotel bebiendo coñac con sifón…” Nunca recordaré dónde lo leí ni quién lo escribía. Ni si eran antiguos guionistas o antiguos peluqueros o pretéritos coleccionistas de caniches, ni si tan siquiera eran pederastas o a lo mejor es que les gustaba leer Vanity Fair con cuatro copas de más y, de paso, cuchicheando. Cecil, Johnny y Samuel bebían sin mirar a ninguna parte, sin mirarse siquiera entre sí. Y hacía tiempo que habían dejado de cuchichear.

Todo esto viene a que me acabo de servir un whiskie con sifón porque no tenía Perrier y porque en el fondo no hay tanta diferencia. Y porque me estoy haciendo viejo, como Cecil, un poco menos que Johnny, el del pelo blanco y las patillas frondosas y mucho menos que el pobre Samuel que se empeña en peinar su pelo falso de forma idéntica al de su caniche. Y porque la cita, de ser cierta, me impresionó en su día.

La ilustración pertenece al conocido Leslie Hotel, en el 1244 de Ocean Drive. en Miami Beach, y seguramente no tiene nada que ver ni con Samuel ni con el pobre Johnny ni con Cecil, que es el que me despierta más ternura. Una cierta proximidad, quizás.

Mañana, si estamos de humor (bueno o malo) hablaremos de Sophie Calle y su Prenez soin de vous.

lunes, 24 de marzo de 2008

CLAUDIO RODRÍGUEZ



He estado unos días en Zamora cumpliendo, seguramente, con mi deber. Me he paseado mucho pero he tenido que esperar hasta el Sábado Santo para que abrieran las tiendas, algunas (tres) preferidas y otras (dos) por preferir.

Entre las primeras está la librería Semuret, en la Rúa de los Notarios, algo complicada pero llena de recovecos, de novedades locales y de alguna sugerencia más. Y entre las nuevas apareció una librería pequeña, que no conocía, bautizada con el nombre del propietario, Miguel Núñez, y que está en la calle de la Amargura, en el ensanche, entre las dos avenidas, la de Requejo y la de las Tres Cruces. Entré a curiosear y me sorprendió el orden, escrupuloso, el aseo y hasta diría que la higiene.

En los anaqueles sin rotular en los que descansaban los libros de poemas apareció primero la reciente antología de Pedro Garfias, Alas del sur, en la preciosa edición de Renacimiento de Sevilla, tan pulcra, con esa tipografía años 20 en negro, gris y carmín, tan suave y tan intensa. Cantos a los milicianos del sur, a las Brigadas Internacionales, a Federico, llantos ya en Eaton, recién exiliado (“Pulsan las finas cuerdas del silencio / tus voces y los pájaros locuaces…”), recién desterrado como escribe el cronista.

Casi al lado estaba Claudio Rodríguez, con el Duero, su río Duradero, metido entre las páginas de la fundamental Poesía completa que editaron los Tusquets no hace tanto. No es una edición bonita (bonita como el Casi una leyenda, negro y dorado) ni está anotada, pero es cómoda y limpia pero sobre todo es imprescindible. Poemas que empiezan llenos de Duero y de frío y de nubes gallegas que después de Montamarta parece que se conviertan en proyectiles, esas mismas nubes que miré nada más salir y que me refrescaron la cara, me borraron alguna de las malas ideas, me hicieron, en fin, besar el santo.

Con los dos libros bajo el brazo bajo ese viento de primavera “a la vuelta/ de la esquina, al acecho, / en feraz merodeo”.

CHRISTIAN BOLTANSKI


Estupenda la entrevista de Fietta Jarque a Christian Boltanski del sábado pasado en Babelia a propósito de su exposición en un espacio (oracional) de la galería Jule Kewenig de Ciutat de Mallorca.

Lo mejor: “Intento plantear algunas preguntas, no a través de las palabras, sino con asociaciones visuales. Estoy del lado de la visión y no de las palabras.” (El subrayado, efectivamente, es nuestro).

martes, 18 de marzo de 2008

CRISTINA GARCÍA RODERO




Cofrades de Hellín, Albacete.

Circa 1975.

sábado, 8 de marzo de 2008

MARZO NOMBRE DE GUERRA


De dimisiones, de declaraciones extemporáneas, de subidas de tono, de bajadas de pantalones, de resaca tras una fiesta que ni ha tenido lugar. Marzo de tibiezas aventadas, de vientos apenas extinguidos por los voceros, tan pocos, por los voceadores, tantos, por los tibios cobardes y por los valientes disfrazados de prohombres (¿hay promujeres?) del macherío y del hembrerío aburrido y, al final, vulgar.

En ese tono (infeliz) hemos estado tentados de hacer un listado, o dos, de cosas que nos espantan, de nombres que nos deprimen, de precios que nos tienen sin cuidado y de cuidados que no tienen precio. Porque seguimos hablando de arte contemporáneo español y muchos días (¿por qué sobre todo los viernes?) estamos a punto de morirnos de pena porque la vergüenza la tenemos escondida (sic).

viernes, 29 de febrero de 2008

FEBRERO NOMBRE DE FIEBRE


Aunque no sea así, aunque se acabe de repente el día veintiocho y cada cuatro años el veintinueve. Febrero purificador, purgador, centro del invierno y sin embargo su despedida. Febrero de depresiones tras el difícil parto, el incómodo, el real, febrero de exámenes finales y de decisiones graves. Invierno puro, casi silencioso y aunque no lo parezca, lento.

Hemos terminado febrero sin hablar casi nada de Lourdes Fernández que después de todo sólo nos parece una señora aburrida, ni del señor ministro, que otro que tal, tan plano con esa cara de comedido, ni de los santos inocentes que escriben en papel y a los que es más fácil criticar en la pantalla. Nosotros también escribimos en papel, y ya hace demasiados años, aunque con esos altibajos propios de los que no cobran por ello. O cobran poco.

Pero se nos ha ido de la mano, en papel y en la pantalla, este febrero que de loco no le queda ni el refrán: el primer piso de una cafetería de la Gran Vía, domingo por la tarde, anocheciendo, un sándwich mixto y un té con leche, en la mesa de al lado tres empleadas de la Telefónica solteras y maldicientes, en la de enfrente una pareja de setentones cogidos de la mano, hablando del pasado, junto a la barra de abajo el limpiabotas y a su lado un febril devorador de gin-tonic. Pocos taxis, poco todo. Febrero puro.

Nota: La ilustración es de ©Nacho Cadiñanos, fotógrafo y amigo, y está tomada en la pasada edición de ARCO. Pasada.

lunes, 25 de febrero de 2008

ANIMAL FARM

Mi amiga Nené, piadosa, comprensiva y muy amble lectora, me ha mandado un mail de sobremesa donde me decía que tenía que correr (sic) a leer La Contra de La Vanguardia de hoy. Lo de la prisa era más una metáfora de la mía y espero que no de la suya. Pero he corrido algo más tarde (ahora mismo) para leer la entrevista que le hace hoy Lluís Amiguet, el mejor de los tres redactores de esa página (y el más guapo), a Jean Clair, ex conservador del Pompidou, ex director del Picasso de París y comisario de exposiciones, entre ellas la actual de Zoran Music en La Pedrera de Barcelona.

Monsieur Clair va de sobrado, y mucho, y se permite lindezas varias en la pizpireta entrevista de Amiguet: “No me interesa ARCO. Cuando voy a exhibiciones (sic) de arte contemporáneo me aburro”, una, la primera. “Reflejan” (las exhibiciones) “la vida de hoy (…) la vida de la que ese arte es fruto y que llevamos la mayoría es fútil, frívola y superficial como él”, la segunda. Y la tercera y última, para mí: “Estamos vegetando al compás del mercado: comemos, dormimos como animales en una granja próspera y bien surtida: comer y dormir, sexo: ¡la granja de Occidente! “. Fin.

La entrevista sigue un rato más pero monsieur Clair ya me ha puesto nervioso nada más empezar. Que no le interese ARCO puedo comprenderlo. Se trata de una feria y aunque tiene bastante de exhibición no tiene nada de exposición. A una feria se va a lo que se va, unos y otros, y si uno se aburre pues se queda en casa dejándose amamantar por Picasso en Vallauris, por Barceló en Bamako o por Zóbel en Cuenca, que no son más que ejemplos. Si su vida es fútil, frívola y superficial, la vida que parece llevar monsieur Clair, pues peor para él. La nuestra y la de gran parte de nuestros amigos se resume fácil pero no superficialmente: tantos artículos, tantos cuadros, tantos lo que sea al mes, menos el 15% del I.R.P.F., total tantos euros. De superficial nada. Real, tributaria, atrabiliaria o contenida pero profunda, por lo menos tan profunda como el I.R.P.F. Y lo de vegetar, eso se lo dirá Usted a todas, monsieur Clair. Comemos y dormimos bien, ¡faltaría más!, aunque a veces nos visite la pirosis o el insomnio. Pero en una granja vivirá Usted, con todos mis respetos, aunque me gustaría saber en qué quartier de París, si es que vive en París, exactamente. Si vive en el XIV o en el XVI, ¡le cambio mi casa por su granja!.

viernes, 22 de febrero de 2008

INGRES (FERNANDO CASTRO)


Primero he pensado en la ilustración y luego en el texto. Casi siempre lo hago así, seguramente por inseguridad o a lo mejor por falta de recursos. Literarios. La cuestión es que he ido a parar hasta la fascinante Angelica de Ingres, que está en el Louvre (¿está en el Louvre?) para ilustrar y de paso titular este post.

Lo que quería decir, pero me ha parecido excesivo como título, es que ¿por qué me seguís leyendo a mí, escasos y encantadores lectores, en vez de a Fernando Castro Flórez?

Me he enterado esta mañana gracias a Jorge, fiel lector y encantador (y reciente) amigo: Fernando Castro vuelve a escribir en su blog. ¡Y de qué forma! Me encanta, me lo paso estupendamente conociendo paso a paso sus aventuras y desventuras en este mundo avieso y da la sensación de que tan privado. Todo lo que cuenta o insinúa sobre su cansancio en, antes y después de ARCO es un ejercicio, equilibrista, de literatura dietarial (¿existe?), bueno, muy bueno. Y muy divertido.

Dense una vuelta por su blog, piadosos lectores.

martes, 19 de febrero de 2008

ANDRÉS SERRANO



¿Por qué, después de tanto hablar, me sigue fascinando Andrés Serrano y sobre todo sus obras sobre la morgue? ¿Por qué me puedo quedar atrapado en esas imágenes y sin embargo sería incapaz de convivir con ellas? ¿O a lo mejor sí?.

lunes, 18 de febrero de 2008

EN JARRAS


En jarras nos recibió una guardia de seguridad impidiéndonos el acceso a la feria ARCO tras llegar a los lejanos pabellones con miedo de aparecer en La Alcarria.

-No es por esta puerta.
-¿Por dónde, pues?
-Por allí, nos contestó señalando un incierto destino con el mentón.
-¿Pone algo?

Entonces, muy profesional, muy women-in-blue, nos arrojó a la cara:

-Pues supongo que pondrá entrada.
-Muchas gracias, señorita.

Y entonces sí que nos odió. ¿Deberíamos haberla llamado señora o agente o algo más directo, “mi querida señorita”, por ejemplo? ¿Nos hubiera denunciado, en ese caso, por acoso sexual? ¡Habríamos salido en ABC!

Pero no. Entramos por la puerta que ponía “Entry” (luego saldríamos por “Exit”), nos presentamos en el “Desk”, no nos hicieron un corte de mangas de milagro, en español de Alcorcón, y a partir de entonces nos sumergimos en un paraíso internacional (“save the white bar, please", gritaba un galerista, horrorizado) con vistas al campo español y con un tufillo sospechoso a carne asada (pechugas de pollo, churrasco, lomo) conforme nos íbamos acercando a los restaurantes, supongo que para abandonar de una vez la zona internacional y entrar de lleno en el hogar patrio.

No le echo la culpa a Lourdes Fernández, ni falta que nos hace. Porque seguramente no hay culpables. Ni sé si habían vendido mucho el sábado (no habían vendido mucho) aunque Miguel Marcos estaba tan fresco, Juana de Aizpuru no estaba, Pepe Cobo tampoco, Norberto Dotor quizás un poco más gordo, Guillermo de Osma un poquito más calvo (aunque llevaba una chaqueta preciosa), Soledad Lorenzo, esa sí que sí, impecable, encantadora, con el gesto justo, Rafael Ortiz en su sitio, afortunadamente, Álvaro Alcázar nervioso (pero con sus flores, las únicas de la feria, preciosas), Carles Taché cejijunto, claro está, Helena Tatay retocando no se sabe qué, Ferrán Cano aturullado, Toni Tàpies muy entretenido, y muy preocupado, hablando largamente con Manuel Borja-Villel, Oliva Arauna gesticulando mucho (¿está más alta?), los Siboneys muy relajados, Antonio Machón muy nervioso y, en general y en nacional, más o menos como siempre. Lo mejor, el mobiliario, porque cada uno se lo trae de su casa. Lo peor, la moqueta, porque la ponen ellos. Aquí no ha cambiado nada.

martes, 12 de febrero de 2008

A CADA BUGADA PERDEM UN LLENÇOL




  • Como suponemos que sigue sin leernos nadie, incluso Alberto Ruiz de Samaniego, vamos a seguir escribiendo lo que se nos ocurre, cosa que tampoco está tan mal y sobre todo a estas horas y a estas alturas, bajas todavía, del siglo.

El dicho, más que refrán, catalán tiene una traducción pobre pero una aplicación (un escolio) más que suficiente: “en cada colada perdemos una sábana”, lo que en español queda un poco rudo y algo demasiado evidente pero que en la lengua de Carner, ¡en la nuestra!, resume cantarina y sobriamente algo de lo que queremos decir. De tanto hablar nos vamos a quedar secos y lo peor es:

1. Que nos lo sabemos de memoria.
2. Que nos da igual.
y 3. Que como no se trata de una verdad absoluta la podemos manejar a nuestro antojo.

Nosotros vamos a seguir haciendo “la bugada” porque nuestra lavadora es más manual que otra cosa. Aunque sigamos perdiendo parte de nuestro ajuar.

DESPERADO


Nunca entendí muy bien el título de la película de Antonio Banderas, no me gustó la película ni tampoco me gusta Antonio Banderas. No me gusta que haga frío, que se nuble de repente, que el mes de febrero sea el mes del examen final.

Porque de eso se trata cuando se habla de las galerías españolas. ARCO es un examen que hay que pasar cuando de lo que debería de tratarse es de enseñar su trabajo (el de las galerías y el de los artistas), promocionarlo y venderlo. Pero no. Desde siempre los galeristas españoles parece que han estado más pendientes de la imagen que iban a dar que del resultado real de los propósitos de una feria comercial. Y me incluyo, en pretérito (un pretérito bastante imperfecto y demasiado compuesto).

Aún recuerdo, espeluznado, el paseo de los miembros del Comité (alguno aún está o vuelve a estar ahí) por los pasillos cuando, horas antes de la inauguración de la feria, los pobres galeristas estábamos taladro en mano y siempre con riesgo de electrocutarnos con un foco. Las sonrisas, cómplices o no, y un temblor en las piernas que los vecinos de stand extranjeros no podían entender. A ellos les pasaban otras cosas. A un emérito matrimonio suizo que estaba frente a nosotros estuvieron a punto de atravesarles un espléndido tàpies que tenían apoyado en una columna con un toro mecánico conducido a toda velocidad por un insensato. Y el Comité sonrió. Otro matrimonio alemán me preguntaba atónito por qué les seguían reteniendo en la aduana (la aduana de la Feria) sus cuadros, la cosa estaba a punto de inaugurarse y nadie les entendía ni en inglés ni en alemán ni en nada. Y el Comité pasaba de largo, sonriendo, los pobres españoles seguíamos luchando con el taladro y con los focos y discutiendo a voz en grito con cualquier empleado que, siempre, te plantaba cara. En español castizo.

No me gusta el mes de febrero. Llevo muy mal el recuerdo helador de un Tribunal socarrón, vestido de luto y con una fusta a la espalda que me iba a seguir examinando el resto de mis días. Desperado.

lunes, 11 de febrero de 2008

MADRID EN VILO


O a lo mejor no tanto. Mañana martes se entreabren las puertas de ARCO y el miércoles ya lo harán de par en par, sin fanfarria (¿por qué no una fanfarria o un fragmento de la banda sonora de Moros y Cristianos, de Berlanga, tan IFEMA?).

Lo mejor, antes de la apertura, el artículo de Laura Revuelta en ABCD del sábado pasado, Para no perderse, donde nombra, y creo que por primera vez, el spanglish de los nombres de Solo Projects o Performing Room, aunque se queda en un soso english más manido que otra cosa. Cursi, sobre todo. Pero aunque a Laura Revuelta no le parezca tan grave la criba de galerías españolas (“diez menos, tampoco es tanta…”), a nosotros sí. Y a los cribados no digamos.

Hyundai es el “vehículo oficial ARCO 2008”, y sobre todo su modelo “i30” que presentan bajo el lema de “Inspiración, innovación, idealismo… Arte y nueva generación i, simbiosis perfecta”. Otra cursilada por mucho que lo hagan en otras ferias de arte extranjeras y con esa especie de coche encofrado que seguramente sacaría de sus casillas a Wolf Vostell. Además, Hyundai tampoco es una gran marca.

Pregunta (al vacío): ¿recuerda alguien el magnífico stand de una galería ¿alemana? ¿austriaca? en el ARCO de ¿1985? (tendría que subir al piso de arriba para buscar el catálogo y me da pereza) donde Vostell cubrió todo el suelo de cemento, unos 36 metros cuadrados, de pimentón extremeño y colocó unas ovejas, diez, doce, aparentemente embalsamadas y patas arriba? Todo ese sector de la planta baja del antiguo Pabellón de Cristal de la Casa de Campo, el famoso pabellón 10 de la película de Berlanga, olía a pimentón de una forma brutal y extraordinaria. A mí, entonces, me pareció sensacional. En los periódicos ni lo nombraron (poco, muy poco caso se le hacía a Vostell en España).

Fernando Durán, prestigiosa y considerable sala de subastas, organiza el viernes una sesión de “Arte contemporáneo y del siglo XX”, distinción que nos ha llamado la atención por cuanto se le supone contemporaneidad a una cierta vanguardia y “siglo XX” a todo lo demás. O eso parece. Aunque la subasta suena interesante no deja de sorprenderme la división. Evidentemente todo el siglo XX fue contemporáneo de los que lo vivieron (nosotros, por ejemplo), figurativos, abstractos, surrealistas o pop, o lo que hiciera falta. ¿Fue menos contemporáneo Moreno Villa y más Alberto García Alix? ¿Clavé o Chema Cobo? ¿Juan Ugalde o Chillida?. En fin.

El fin de semana estaremos en Madrid, como buenos provincianos. Saludaremos a quien haya que saludar y prometemos portarnos bien. Es la fiesta nacional de nuestra patrona, o patrón (¿ARCO es masculino o femenino?), y contaremos lo que podamos. Aquí lo más banal (o no) y en otro sitio lo más profundo. Aunque luego nos da vergüenza y lo hacemos al revés.

Nota:

La ilustración se trata de una foto no demasiado buena (bastante mala) que habíamos encontrado hace tiempo en la red. Juana Mordó, tan guapa, tan pizpireta, con esa cara tan inteligente, acompaña o es acompañada por un Antoni Tàpies ceñudo, un Joan Miró exultante y un Rafael Alberti preocupado por sí mismo. Cada año, por estas fechas, recordamos más a Juana y le echamos un rezo, más o menos laico, para que nos proteja sobre todo de las malas intenciones. Y lo hago en serio y se podría decir que con devoción.

lunes, 4 de febrero de 2008

FERRÁN GARCÍA SEVILLA




Buen palo le pegó Miguel Cereceda a García Sevilla el sábado pasado en ABCD. Nos hemos reconciliado, francamente, con el crítico que ha escrito una crónica de lo más volandera sobre el artista, con un gracejo especial y, precisamente, con buen espíritu crítico. Desde el título, El arte de escurrir el bulto, hasta las afirmaciones no digo ya rotundas sino rotundísimas a las que parecía que ya nos habíamos desacostumbrado. Y con estilo, con buen estilo y bastante gracia.

A pesar de la exposición, o quizás por culpa de ella, recordamos que siempre nos hemos sentido bastante próximos al artista, a su deambular, primero con muchísima energía, luego con alguna duda de más, pero con la sensación de que seguía en forma. Pero los recuerdos nos suelen traicionar y los críticos, afortunadamente, son de mucho recordar.

Hay algo en los antiguos profesores de la facultad de Barcelona (no sé si García Sevilla lo es aún) que parece que les una y a la vez les despegue de la abstracción “Tàpies” por un lado, “Ràfols” por el otro. No sé si me explico. Y no sé si me explico a mí mismo porque estoy convencido de que esto no lo lee nadie. Hay un complejo Tàpies en los más ortodoxos, en los más matéricos (estamos hablando de pintores) y un “deje” Ràfols en los otros, los líricos o liricistas o lirizantes. En Madrid los abstractos, y los pintores en general, lo tienen más fácil. O lo tenían. Los de Cuenca en Cuenca, los del barrio de Salamanca en el barrio de Salamanca y los demás, heterodoxos. En Barcelona los liderazgos eran más nítidos (por decir algo), no hay geografía que valga y las galerías haciendo a pelo y un poquito a pluma. Aunque no mucho.

Y en ésas, en esas rotundidades casi programáticas, se han perdido o se han despistado o han quedado como diluidas bastantes buenas carreras, pintores considerables que lo más lejos que han llegado es a la rue du Bac, lo que tampoco está tan mal, pero con los que no se cuenta nunca. O se cuenta poco.

No vamos a hacer ninguna lista de pintores “que podían haber sido“ porque me parece irreverente y hasta cierto punto inmoral. Pero lamento haber perdido de vista a bravos artistas que habían iluminado el panorama con algo más que luces (con trabajo, por ejemplo) y que, o me he despistado o no sé dónde están. Sólo voy a citar a Albert Gonzalo, que en su día, cuando vi no sus primeros sino sus segundos cuadros, me gustó mucho y que también había sido o a lo mejor todavía es profesor en Sant Jordi.

Se me ha ido el santo al cielo y el recuerdo, en este momento, está en un cuadro espléndido de Xavier Grau, no muy grande, que un antiguo cliente le compró a la antigua galería Maeght a bastante buen precio (circa 1988). Supongo que aún lo debe de tener en su casa de La Coruña y que sus devociones todavía deben de ir por ahí. Las nuestras, también.

Nota:

La lustración corresponde al cuadro titulado Bol 5, de Ferrán García Sevilla, acrílico sobre tela, 200 x 200 cm., fechado en 2005, perteneciente a la Galería Joan Prats, de Barcelona, y exhibido en las páginas de Artnet.

jueves, 31 de enero de 2008

SANTIAGO SIERRA



No vamos a hablar mucho más de la exposición de Santiago Sierra en la Lisson, ni a liarnos con Piero Manzoni y sus latitas de Merde d’artiste, bastante explícitas ya, ni con las sospechas de materias fecales en la primera, en la segunda y hasta en la tercera abstracción. Española y extranjera. ¡Qué feo es eso de extranjero!.

La Petite Claudine, muy en su tono habitual (muy periodista), ya lo ha hecho bastante bien.

Nota: no tiene nada que ver (o a lo mejor sí) pero ¿alguien se acuerda de Luís Claramunt, un muy buen pintor al que parece que sólo le hizo caso (un poco) Juana de Aizpuru? Hablaremos otro día de Luis Claramunt, poeta gitano, entrometido, tímido, entreverado entre dos figuraciones que no lo aceptaron nunca.

martes, 22 de enero de 2008

PEPE ARENSE



Hace apenas media hora me enterado por la calle de la muerte de Pepe Arense, galerista de cuerpo entero, señor de Medinaceli, pulcro, elegante como ninguno, cuidadoso, prudente, mordaz y una palabra que para nosotros resume todo lo bueno resumible: encantador.

Mantuvo durante años, y algunos de ellos bien difíciles, la galería en los altos de su espléndido hostal justo enfrente del arco romano de Medinaceli, atravesado por la luz castellana pero nunca herido, una especie de Caneja al revés. Los campos de Castilla acababan a la puerta de su galería, a veces se metían dentro y esos ocres, esos amarillos y esa pincelada siena que quería ser el cielo dibujaban su paisaje diario, el cuadro de su vida, 114x146, algo apaisado. Y qué fácil sería decir ahora que era apaisajado y apasionado.

Representó a sus artistas hasta el final, los defendió, los expuso, los cuidó, los vendió bien y los rodeó de una fidelidad y de un cariño extraordinarios: Juan Cruz-Plaza, Dis Berlín, Pelayo Ortega, muchos de los del Muelle de Levante, Jesús Alonso, del que tengo un cuadro pequeño y estupendo aquí al lado, los de Dos y Una y los clásicos.

A Pepe, a don José Arense Medina (José Luis en el D.N.I., Pepete para los muy amigos) nunca le dejaron tener un stand en ARCO, y revolvió cielo y tierra y se lo merecía más que muchos. Aunque no se trate de merecerlo sino de dejar que los buenos profesionales enseñen y vendan su trabajo. Tampoco le han hecho caso los periódicos, aunque supongo que porque Juan Manuel Bonet, muy buen amigo suyo, ya no escribe en ABC y hubiera sido el que le dedicara una glosa como es debido. Los tiempos se están poniendo más que difíciles para las personas honradas. Pero es que el río no está ni revuelto ni nada (está vulgar, reseco) y las ganancias de los pescadores son tan vulgares como sus métodos.

He subido al taller a buscar los catálogos que Pepe me enviaba puntualmente, tan pulcros, tan bien editados. Hace años le mandamos un texto para el catálogo de la exposición de Cruz-Plaza y lo titulamos, bastante atrevidamente, Un encuentro anunciado. El texto lo encabezaba un verso del poeta Francisco Pino a modo de cita: “Castilla / se ha reducido / a esta calle / de repente”.

Así se me ha quedado el corazón, el alma, la cabeza, el tronco y las extremidades, Pepe. Reducidos a esta calle, de repente.

domingo, 6 de enero de 2008

LA MARCHA RADESKY



Estoy seguro de que es gracias a los blogs que los críticos actuales acometen su trabajo con un espíritu (y una letra) distintos. Félix Romeo nos contaba ayer en ABCD qué es lo que él lee y qué es lo que hay que leer “algo resacoso” en la primera mañana del año, esa mañana (decimos nosotros) acompasada por la tremenda Marcha Radesky y los slalom gigantes. Algo estrepitosa de más, pues.

Fernando Castro Flórez, el mejor crítico español de arte de este momento, nos dicta en el mismo medio y páginas después su crónica sobre el libro de Umberto Eco, Historia de la fealdad, escrita la pasada Nochebuena. Los detalles autobiográficos, dietariales, si es que puede decirse, salpican, como en un blog, al crítico. Al buen crítico. El mismo Castro Flórez ha venido publicando un blog estupendo que lamentablemente ha clausurado el mes pasado.

La Navidad parece que aproxima incluso a los severos críticos. Aunque no hay que confundirse. Hay quien sigue ejerciendo el oficio con su habitual tono adusto (no sólo son adustos los gestos) y quedamos presos de la sensación de asfixia que producen sus textos atiborrados de citas, de viajes al Parnaso, de idas y vueltas a Ítaca, excursiones a Rapallo y ascensiones algo trabajosas al monte Ventoso: quizás, y me lo digo a mí mismo, escribir “en” la biblioteca no sea el mejor recurso literario. Pero a mí de momento no se me ocurre hacerlo a pelo.

Pues en ese otro tono, con ese tono vivaz, publicó hace unos días nuestro crítico preferido el mejor texto en español de todo 2007, Petrificación del deseo, sobre la exposición de Robert Mapplethorpe que está teniendo lugar en la galería de Pepe Cobo. Escrito con soltura, con ironía, con requiebros, sabiendo muy bien de lo que habla, y no es fácil porque de Mapplethorpe se han dicho muchas cosas. Supongo que Castro Flórez conoce lo que dijo Warhol no recuerdo bien dónde cuando estaba enfadado con el fotógrafo: que era un mentiroso y que le olían los pies. No sé si llegaron a reconciliarse nunca pero incluso artísticamente no se trataron muy bien. Las fotos del uno sobre el otro, tan conocidas, se alejan del sentimiento piadoso de la vida, ese sentimiento que no hay manera de que aflore en nosotros con según quién. Con Joseph Strauss desde luego que no.

lunes, 17 de diciembre de 2007

SIGLO XXI (BAMBINA CHE RIDE)



La cuestión es que desde el principio nos habíamos propuesto hablar de ambos siglos, el que nos parece que ayudamos a terminar y el que seguramente otros están construyendo. Procuramos ser prudentes (siempre hay alguien al que no se lo parece), recordar sólo lo justo y dejar que pasen las cosas incluso a nuestro pesar. A pesar nuestro, como suelen escribir por ahí.

Pero resulta que los años van pasando, que los siglos parece que no tienen ganas de discutir entre sí y que las buenas nuevas aún están por llegar. Por eso (ahora, a esta hora acostumbrada en la que solemos acordarnos de todo esto) hemos puesto como frontispicio o como ilustración o quizás como aviso, la imagen de una espeluznante (a nosotros nos lo parece) cera de Medardo Rosso, del que parece que no se acuerdan ni sus paisanos, Bambina che ride, que se conserva en su museo de la Lombardía, en Barzio, y que redondea ese querer y no querer (esa querencia, al fin y al cabo) por el siglo en sí, ni éste ni el otro sino el de más allá.

La escultura está fechada en 1890, es más bien pequeña y nos invita a sonreír un poco funerariamente. O a lo mejor a pensar en quienes se siguen peleando entre ellos, miran, ven lo que ven (poco), necesitan de la literatura (de la letra, la dura y la otra) para entender lo que les rodea y no tienen su alma en paz. Nosotros a lo mejor tampoco, pero este siglo nos va gustando, el pasado es nuestro del todo (¡casi cincuenta años!) y el de Medardo Rosso, a medias.

Prudencia nos atrevemos a aconsejar. Y buen gusto, Y mesura. Y capacidad de aguante.

Medardo Rosso fue un espléndido escultor de ambos siglos (XIX y XX). Juan Muñoz uno de los mejores del XX, si no el mejor, al menos el que contó el final de su siglo de la mejor forma. Esperamos al de ambos siglos (el XX y el XXI) para que nos estremezca con buen gusto, con mesura (o con desmesura) pero sobre todo diciendo lo que hay que decir. Contando.

jueves, 13 de diciembre de 2007

ART BASEL MIAMI



Larga, exhaustiva y copiable nota de prensa de la dirección de Art Basel Miami que nos facilita, una vez clausurado el evento, David G. Torres desde el blog de A-Desk:

“Nota de prensa de Art Basel Miami tras el cierre de la feria:

Art Basel Miami Beach
Excelentes resultados de Art Basel Miami Beach

Miami Beach, Florida – La sexta edición de Art Basel Miami Beach, la exposición internacional de arte, se clausuró el domingo, 9 de diciembre de 2007. Con una cifra récord de 43.000 visitantes de todos los continentes además de 1.600 periodistas, la exposición atrajo a más personas que en cualquier oportunidad anterior. También se pudo apreciar a varios miles de visitantes en las exhibiciones y eventos culturales circundantes. Célebres artistas y destacadas personalidades del mundo del arte participaron en los programas de Art Basel Miami Beach. Más de 100 museos de EE.UU., Europa, América Latina y Asia asistieron con delegaciones de sus juntas directivas. Las 200 galerías provenientes de 30 países exhibieron trabajos de más de 2.000 artistas. Las galerías fueron seleccionadas a partir de una cifra récord de más de 850 candidatas, el número más alto desde que la exposición se creó en el año 2001. En encuestas iniciales los expositores informaron estar satisfechos en cuanto a los resultados de ventas y nuevos contactos. Art Basel Miami Beach demostró que el interés por el arte contemporáneo está creciendo en todo el mundo y que el mercado del arte se mantiene robusto.

Art Basel Miami Beach es una exposición internacional de arte con un programa de exhibiciones especiales, performances, mesas redondas, visitas a colecciones privadas y eventos entrelazados que presentan cine, música y arquitectura. La exposición internacional de arte atrajo a una cifra récord de 43.000 visitantes. En su mayoría fueron coleccionistas de arte, artistas, curadores, críticos, marchantes y aficionados al arte, quienes volaron desde las capitales del arte de todos los Estados Unidos y el resto del mundo. Acudieron grupos de coleccionistas y museos internacionales de Alemania, Austria, Bélgica, Brasil, Canadá, China, España, EE.UU., Francia, Gran Bretaña, India, Italia, México, Nueva Zelanda, Rusia, Suiza y Taiwán. Las delegaciones incluyeron a juntas directivas del Solomon R. Guggenheim Museum, el Jewish Museum y la Dia Art Foundation de Nueva York; el MAM de Boston; el Museum of Contemporary Art de Chicago; el Dallas Museum of Art; el Contemporary Arts Museum, Houston; la Albright-Knox Art Gallery, Búfalo; el Hirshhorn Museum, Washington; el Los Angeles Museum of Contemporary Art; y muchas más, entre las que se cuentan el Musée d'Art Moderne de la Ville de Paris, París, y la Serpentine Gallery, Londres.

El interés del público por el arte moderno y contemporáneo está en vías de expansión y el mercado del arte se mantiene robusto. Según las encuestas de la Show Management (administración de la exposición), todas las galerías expositoras lograron encontrar compradores para los trabajos en exhibición. La gran mayoría informó resultados en las ventas que iban de buenos a excelentes. Las adquisiciones fueron manifiestas en todas las categorías, desde trabajos de artistas jóvenes por menos de US$10.000 hasta obras maestras dignas de un museo cotizadas en varios millones. El mercado del arte continúa expandiéndose, principalmente gracias al apoyo de un creciente número de coleccionistas privados. La cantidad de museos públicos y privados en los Estados Unidos y en el extranjero también va en aumento.

La nueva sección «Art Supernova» fue bien recibida por el público.

Muchas personalidades destacadas del mundo del arte estuvieron presentes o participaron activamente en «Art Basel Conversations» y «Art Salon». Los artistas, arquitectos, críticos, curadores, cineastas y directores de museos que participaron quedaron muy satisfechos por presentarse ante una audiencia tan interesada.
Nueve obras de arte en espacios públicos –en las calles, los parques y los edificios alrededor de Collins Park– se infiltraron en la ciudad y confrontaron a los ciudadanos con sorprendentes formas de expresión artística.

Con sus exhibiciones de 20 galerías en contenedores reacondicionados y performances de artistas emergentes, «Art Positions», el eje cultural en la playa, fue una favorita de los visitantes.

«Art Video Lounge» presentó videos de artistas que viven, o han pasado un período prolongado, en el Pacífico noroeste. El programa fue curado por Michael Darling.

Música y piezas sonoras contemporáneas se presentaron al aire libre en «Art Sound Lounge» en el Miami Beach Botanical Garden, en colaboración con David Weinstein.

Axa Art Insurance Company patrocinó recorridos guiados a cargo de su experto para invitados VIP, en tanto que ArtNexus ofreció recorridos a cargo de críticos de arte para el público general en inglés y español.

Art Basel Miami Beach organizó además eventos entrelazados. En «Art Loves Film», el cantante y artista Lou Reed presentó la película «Berlin» de Julian Schnabel. «Art Loves Music» ofreció un concierto gratuito en la playa de los padres del punk rock, Iggy and the Stooges, y «Art Loves Architecture» presentó una velada en homenaje a Herzog & de Meuron Architects, ganadora del Premio Pritzker 2001. La conversación entre el arquitecto Jacques Herzog y el artista Doug Aitken fue moderada por Terry Riley, Director del Miami Art Museum.

Nuevamente, las principales colecciones privadas de Miami –entre ellas la Margulies Collection, la Rubell Family Collection, CIFO, la colección privada de Ella Cisneros, la de la Cruz Collection, la Mora Collection, la Scholl Collection, la Shack Collection, Dacra/Aqua y la Robins Collection– abrieron sus hogares y bodegas para los invitados de la exposición internacional de arte. Las visitas diarias programadas a los talleres de los artistas en el área Greater Miami gozaron también de gran popularidad entre los asistentes.

Los museos de Miami organizaron importantes exhibiciones: Janet Cardiff y George Bures Miller en el MAM, Jorge Pardo en el MOCA, «French Kissin' in the U.S.A., a group show of emerging artists from France» en el The Moore Space y «Fortunate Objects: Selections from the Ella Fontanals-Cisneros Collection» en la CIFO. Asimismo, este año fue testigo de la tercera edición de la exposición Design Miami, que cuenta con la presencia de las 26 principales galerías de diseño de todo el mundo.

La cooperación con las autoridades de la ciudad de Miami Beach, la ciudad de Miami y el condado de Miami-Dade funcionó bien y contribuyó a hacer que la exposición internacional de arte fuera un evento cultural difundido por toda el área y con la participación de la comunidad local. El Host Committee (comité de recepción) de Art Basel Miami Beach, presidido por Norman e Irma Braman, desempeñó un papel activo para asegurar que los asistentes a la exposición internacional de arte experimentaran la legendaria hospitalidad de Miami.

«UBS se complace de ser un socio constante de Art Basel Miami Beach, la cual año tras año excede las expectativas al representar lo mejor de lo mejor del mundo del arte», señaló Robert Wolf, Presidente y Director Ejecutivo, UBS Americas. «Esperamos con ilusión ser nuevamente parte de este extraordinario evento el año venidero.»

Art Basel Miami Beach desea agradecer a su patrocinador principal, UBS, y a los siguientes socios: Cartier, BMW, Netjets, Morgans Hotel Group, AXA Art, Flagstone, Zumtobel Lighting, Hennessy, Davidoff, Dellis Cay, Ligne Roset, MBA y W South Beach.

El catálogo de minucioso diseño, que proporciona una completa panorámica de más de 1.000 obras de arte en el mercado internacional del arte, prácticamente se agotó durante la semana. Todavía pueden obtenerse unos cuantos cientos de copias de D.A.P. en Nueva York (llamada sin cargo: tel. +1/800 338 2665, fax +1/212 627 9484) para los EE.UU. o de Hatje Cantz Publishers en Alemania: fax +49/711 4405 220 (pago con tarjeta de crédito).

Luego de organizar 20 ediciones de Art Basel, 14 de ellas como Director, Samuel Keller ha decidido ceder sus funciones a una nueva generación de liderazgo al terminar este año. En enero tomará un nuevo rumbo para dirigir la Fondation Beyeler en Riehen, Suiza. A partir de enero, la nueva Directora Artística será Cay Sophie Rabinowitz, la nueva Directora de Operaciones y Finanzas, Annette Schönholzer, y el nuevo Director de Estrategia y Desarrollo, Marc Spiegler. Se puede encontrar los CV de los futuros Directores en www.art.ch/go/id/dek/ .

La próxima Art Basel Miami Beach se llevará a cabo del 4 al 7 de diciembre de 2008.

Art 39 Basel
Art Basel, la exposición internacional de arte original establecida en Suiza en 1970, se lleva a cabo del 4 al 8 de junio de 2008. Es la exposición de arte moderno y contemporáneo más grande e importante del mundo y cuenta con la presencia de 300 galerías de todos los continentes que exhiben los trabajos de más de 2.000 artistas.

Comentarios de participantes de Art Basel Miami Beach
Esta ha sido nuestra exposición más exitosa desde que comenzamos a exhibir aquí en 2002. Vendimos más de 60 trabajos y tuvimos que volver a colgar obras a diario.
Jeffrey Deitch, propietario, Deitch Projects, Nueva York

Fue maravilloso participar en Art Basel Miami Beach por primera vez este año y haber vendido todas las piezas importantes que trajimos.
Lars Breuer, Director, Kewenig Galerie, Colonia

Supernova resultó muy bien. A los coleccionistas les gusta apreciar trabajos que vienen directo del atril. Tenemos reservas para el MOMA e hicimos muy buenos negocios.
Max Wigram, propietario, Max Wigram Gallery, Londres

Art Basel Miami Beach sigue distinguiéndose como la exposición que se hace más y más fuerte cada año.
Alexandre Gabriel, Director, Fortes Vilaça, São Paulo

Lo vendí todo. Esta es la mejor exposición y le he vendido a colecciones europeas y americanas muy importantes. Art Basel Miami Beach fue muy relevante este año desde el punto de vista crítico y el trabajo que exhibo se adapta bien a ello.
Catriona Jeffries, propietaria, Catriona Jeffries, Vancouver

Mientras más exposiciones hay en Miami, más se destaca Art Basel Miami Beach por su calidad y proceso de selección. En la medida que las personas sigan entendiendo de calidad, y también de la variedad de obras de arte en todos los distintos niveles de precios tanto para arte consolidado como joven, Art Basel Miami Beach seguirá siendo LA exposición de las Américas.

Comentarios de la prensa
The sands of creativity (Las arenas de la creatividad)
The New York Times

El arte contemporáneo inundó Miami con la feria Art Basel Miami Beach
El País, Madrid

Art Basel Miami Beach ist auf Erfolgskurs (Art Basel Miami Beach está encaminada al éxito)
Frankfurter Allgemeine Zeitung

High Culture (Alta cultura)
The Miami Herald

Die 6. Ausgabe von Art Basel Miami Beach – ein Grossanlass des globalen Kunstmarkts (La sexta edición de Art Basel Miami Beach: un importante evento para el mercado global del arte)
Neue Zürcher Zeitung

PR Informe de clausura/Diciembre de 2007.”

Así se hacen las cosas.

sábado, 1 de diciembre de 2007

jueves, 22 de noviembre de 2007

AUTOREFLEXIÓN



Fea palabra entre mecánica y gimnástica que me descubre como un fanático de los crucigramas-jeroglíficos diarios del señor Fortuny en La Vanguardia, señor con el que me enfado alguna vez por esos juegos de palabras que tengo que ir adivinando en más de un tranco.

Pero esa no es la cosa. Hace ya bastantes años un conocido galerista portugués se paseaba por los pasillos de uno de los pretéritos ARCO (un pretérito imperfecto), de los de la Casa de Campo, diciendo al que le quisiera escuchar que tenía el stand vacío y repetía, como una salmodia o quizás como una consigna, un “todo vendido” que seguimos repitiendo durante años con una sonrisa francamente torva (porque nosotros no vendíamos nada).

En el estupendo blog de A-Desk Pablo Marte nos contaba ayer la noticia de la Bienal de Sao Paulo, comisariada por Ivo Mesquita, que presentará vacío su pabellón principal, vacío de obras, como “un gesto radical de afirmación de este momento para elaborar y analizar los modelos de bienales y su papel en el mundo contemporáneo”. En un segundo pabellón se alojará una sala de conferencias, una biblioteca y un espacio de consulta vía Internet . La de Sao Paulo, una (y no precisamente una más) entre las casi doscientas bienales de arte contemporáneo del mundo se pone a reflexionar.

Y como somos sensibles y quizás emocionables pero sobre todo cautelosos, nos vamos a aplicar el cuento desde ahora mismo. ¡Y a estas horas!

sábado, 17 de noviembre de 2007

EL ÁNGEL DESENGAÑADO



El día que cumplí diecisiete años mi amiga Cristina me regaló el hermoso ejemplar de Sobre los ángeles de Rafael Alberti que conservo no muy lejos de este teclado y que habían editado cinco meses antes los responsables de la recordada colección Ocnos de la editorial Llibres de Sinera, dos nombres-homenaje a Cernuda y a Espríu, ni más ni menos. La colección nos sorprendió por lo moderna, por lo reciente, por lo inusual, por el formato, por su liviandad y por el aún breve y excelente currículo que incluía a Jorge Guillén (El argumento de la obra), a Lezama y su Posible imagen pero sobre todo el poemario, entonces, en 1970, completo de Pere Gimferrer con una escueta portada color verde oliva y que descansa en mi estantería-relicario, la mejor, junto a don Rafael.

Hacía años que no volvía a leer ninguno de los poemas del gaditano, de esos poemas, que nos encandilaron por ese surrealismo que antes nos parecía feroz y ahora, lo que son las cosas, de una maravillosa candidez. Alberti todavía vivía en Roma, acababa de publicar Roma, peligro para caminantes, la pobre María Teresa ya no se encontraba muy bien, de lo que nos enteramos mucho más tarde, y la edición de Ocnos, de la mano del propio Gimferrer, de José Agustín Goytisolo y de Vázquez Montalbán, nos convirtió en huéspedes de Bécquer, al que ignoramos estúpidamente hasta entonces, clientes de más de un paraíso perdido y habitantes de un cuerpo –poético- que hasta ese momento no nos podíamos ni imaginar escrito ni en español ni en catalán.

Ese ángel desengañado, “quemando los fríos”, nos está ayudando a reconciliarnos con nosotros mismos, que andábamos algo enfadados con el mundo y no por nuestro gusto. Hace dos días que se publicaron en el diario El País y en un tono bastante feo, “filtraciones”, menuda palabra, sobre los candidatos a la dirección del Reina Sofía. Desde la estupenda página de José Luis Brea, salonKritik, nos enviaron ayer un mail con un artículo del propio Brea que nos refiere a un certero comentario de David G. Torres publicado en el blog de A-Desk. Al final de todo eso, de ese afán de listar, de filtrar, de cotillear, al fin y al cabo, de los periodistas que no de los críticos, no es que se enturbie ni se empañe el proceso de selección de la candidatura sino que le resta credibilidad, una vez más, al mundo del arte contemporáneo, lo relega a esas páginas finales de la actualidad donde ya se empiezan a entreverar los embarazos de las modelos publicitarias con el hallazgo de un goya en el cajón de una cómoda o la ampliación del Museo del Prado. Como si se hubiera inaugurado un balneario de lujo o los rumbos del Reina Sofía los fueran a pilotar una cuadrilla de toreros y tonadilleras.

Por eso me refugio (o me justifico) en los libros que tengo cerca desde hace tanto tiempo, que siempre me dejan volver a descubrir algo y que muchas veces me dan la razón: “Que un caballo sin nadie va estampando / a su amazona antigua por los muros”.

miércoles, 14 de noviembre de 2007

LA DUDA



Hace un momento le comentaba a uno de mis amables contertulios virtuales que a partir de ahora íbamos a hablar, sobre todo, de la duda. Aunque a lo mejor no vamos a hablar sólo de eso. Estamos dudando sobre si hacerlo o no.

Gertrude Stein parece que dudaba. Nos parece que a Picasso le pareció que dudaba. En este mundo tan pequeño que a veces hasta da miedo, en esta aldea en la que parece que todo el mundo se conoce o si no, se sospecha, o si tampoco, se intuye, lo mejor quizás sea contar las cosas no digo con tiento (con cautela e incluso con miramientos) sino a lo mejor proponer la duda antes. Si dudo (si cuento mis dudas) me blindaré un poco más.

A partir de ahora, pues (o a lo mejor no), este blog va a plantear la duda antes que el comentario. Por si acaso.

lunes, 12 de noviembre de 2007

BONJOUR, TRISTESSE



Más que triste estoy asustado. Antesdeayer, el sábado, después de cumplir con mis rituales post-proletarios de comprar la prensa (tres periódicos, tres), visitar a mi chacinera preferida, Rosa, comprarle las monjiles mandarinas a mi amiga Joana, con una sola ene, y tomarme un vermú, sin te ni hache final, con su marido, volví a casa, me arrellané delante del ordenador y pensé una vez más que el tiempo huye pero que, al fin y al cabo, a las penas puñaladas. No me serví otro vermú, me quedé con el que ya llevaba, y una nueva amiga (cercana al prodigio, prodigiosa) me dijo que iba a cocinar un estofado de albóndigas con sepia y alcachofas (¡y a lo mejor setas!) y que me invitaba a comer.

Suelo ser débil pero también bien educado. Por supuesto que acepté la invitación, compré vino (no de esta tierra porque a veces soy bastante mal nacido) y me estuve esperando un rato, apenas media hora, mirando los periódicos y sus suplementos. Cada sábado compro (¿por qué no voy a contarlo si esto es un blog?) La Vanguardia, ABC y El País. Lo primero que abro, lo confieso, es el suplemento ABCD. Y lo primero que miro son las páginas de arte. Y las hojeo y las ojeo, con hache y sin hache. Luego Babelia, y lo mismo, y voy separando el folleto de televisión de La Vanguardia y la revista de cotilleos de ABC. Uno va cerca de la televisión, en la cocina, y la otra al cuarto de baño.

El sábado pasado anoté en un papelito un título para un texto sobre arte o sobre sus tremendos cotilleos para este blog. Y hasta hoy. El título era Estamos envenenados y se refería a la respuesta que el crítico Alberto Ruiz de Samaniego daba a una opinión, larga, espléndida, del pintor Eduardo Arroyo sobre la feria de arte ARCO, sobre sus intríngulis, sobre sus desavenencias y sobre todo sobre sus errores. No voy a linkar nada porque no hace falta.

También, y precisamente en ABC, venía una farragosa crónica sobre los presuntos daños al Guernica que se han cometido (¿acometido?) en un reciente traslado. En fin. Todo esto me pareció, antes de la sepia con albóndigas, una barbaridad.

Después del espléndido estofado, de la mesura en las cantidades (de la desmesura), de la salsa perfecta, básica, sedimental, oscura, estremecedora, la verdad es que no me olvidé pero pospuse al crítico enfadado, al traslado del Guernica, a la feria de arte, a sus pompas y a sus circunstancias.

Hace un rato, dos días después, don Alberto Ruiz de Samaniego, al que no conozco, me ha contestado a un post antiguo con un enfado, una desmesura y una falta de educación bastante notables. Y no le estoy llamando maleducado, Dios y San Juan Bautista de La Salle nos asistan, nos escuchen y nos protejan. Pero no puedo entender su enfado crónico ni en ABCD ni en mi humilde blog.

Normalmente solemos escribir todo esto por una especie (conocida) de narcisismo pero siempre, por lo menos en mi caso, con una fuerte dosis de emoción. Si no, hace rato que estaría viendo C.S.I.


P.S.:

I. Por una vez, y sin que sirva de precedente, el presente texto va a publicarse en ambos blogs que, como quiere el título de uno de ellos, pertenece a ambos siglos, el irónico ya vivido y el irónico por vivir. Y que el dios de la cordura y del buen estilo lo vea.

II. La ilustración es demasiado evidente pero qué le vamos a hacer, nos gustan Deborah Kerr y Jean Seberg tanto como Françoise Sagan, señor Ruiz de Samaniego, y hemos controlado, y mucho, la eses y la erres. Con mucho cuidado.

jueves, 1 de noviembre de 2007

HABILIDADES DE LIDERAZGO



Hace días que la página del Museo Nacional Reina Sofía ostenta en la portada las bases o las condiciones o la propuesta o la invocación o la provocación o el señuelo o el anuncio de la “Convocatoria del concurso internacional para la provisión del puesto de director del Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía” (sic) “en adelante” MNCARS.

No sabemos cuán adelante nos puede hacer llegar a nuestro Museo, o por lo menos conducir, el próximo director pero tenemos la moral bien alta, la fe inquebrantable, la esperanza intacta y estamos seguros de que no vamos a tener que echar mano de la caridad.

Pero tenemos una duda, señor Ministro, señor Poeta. En el apartado III, que habla de los “Requisitos y méritos de los candidatos” y en el subtítulo e) no se sugiere sino que parece que se exige “Acreditar habilidades de liderazgo, así como dotes para la comunicación y negociación, etc.” Esas habilidades, tantas veces tan sospechosas, se pueden tener, desde luego, e incluso se pueden demostrar. El señor Ministro-Poeta ha demostrado, y bien a la vista de las cámaras de televisión, otras muchas habilidades que no sabemos bien si serían apreciables curricularmente (seguramente sí, tal como están las cosas) pero que por lo menos mueven a discusión y no pasan desapercibidas. Lo que realmente no sabemos es cómo se pueden documentar: ¿ha de haberse editado un manual? ¿poseer un título en una competición deportiva? ¿saberse de memoria los 27 puntos de Falange? ¿o saber recitar de carrerilla el Libro Rojo?. Pero, si así fuera, ¿cómo se puede acreditar?: ¿un documento del padre, madre o tutor, un carta conjunta de los vecinos, una adhesión inquebrantable de los compañeros de colegio, una nota autógrafa del párroco, un volante del Instituto Nacional de la Seguridad Social?

Difícil se lo ponen al candidato/a. Y espero ansioso que, una vez adjudicada la plaza, se filtren los documentos aportados, como sea. Tengo que aprender. Y mucho.

miércoles, 31 de octubre de 2007

ADRIANA LECOUVREUR



Para acabar el mes como es debido, en un salón de la Comédie Française, por ejemplo, como en el primer acto de Adriana, vamos a guardar un silencio cauto hasta que tengamos una buena noticia. El artículo de hoy de Bea Espejo en el suplemento Culturas de La Vanguardia sobre Ignasi Aballí no es una noticia. Ni buena ni mala. El silencio estructural después de dos o tres barbaridades en los espacios institucionales, tampoco. Que no haya noticias no quiere decir necesariamente que sean buenas noticias. Hasta que el silencio, espeso y ajeno, no se disipe, callados. Claro está (¿hasta mañana?).

domingo, 28 de octubre de 2007

¡AY DEL POBRE QUE TENGA QUE SER PROMOCIONADO!



Eduardo Arroyo nos regaló ayer en Babelia uno de los mejores si no el mejor artículo que se ha escrito sobre ARCO desde su creación, hace ya bastantes años. Eduardo Arroyo escribe bien y, como se suele decir, no pierde ripio. Porque ripiosas son algunas de las secuencias de la historia de la feria y rijosa, en la primera acepción del diccionario de la Academia, la secuencia final o prefinal, la conclusión a la que ha llegado el comité de selección y los chicos o las chicas de Lourdes Fernández, la actual directora ya no tan flamante. Flamígera parece, y lo es porque sí.

Porque la exclusión, por decirlo de una forma elegante, de ¿24?, ¿48? galerías españolas, muchas de ellas con una profesionalidad a prueba de años y de dineros, es el peor y el mayor ejercicio de papanatismo, de falta de pudor y lo que es peor, de falta de vergüenza. Arroyo no lo dice así, pero casi, pero esto es un blog que lee muy poca gente y que me sirve si no para comunicarme, que a lo mejor, sí para verter por escrito el lamento por la tradicional estrechez de miras de esos presuntos profesionales de la moqueta gris, adictos al uniforme negro, a la emergencia, a la subvención y al cotilleo.

Hay que leer el artículo de Arroyo, y darle la razón. Desde su opinión, larga, afilada, sobre el pobre Alberto Ruiz de Samaniego, al que deja descabezado (maltrecho ya lo estaba desde la inauguración de la Bienal de Venecia) hasta la revisión del pasado tortuoso de la feria tantos años en manos de Rosina Gómez de Baeza (“aquella malísima gestión”) y de “sus potentes y temidas asesoras talibanas” con las que no es cruel porque sí, con las trufas, amargas, de anécdotas sangrantes, llega a una solución memorable al solicitar dos comités distintos, uno para el pabellón histórico, al que no llama así, y otro para “el otro”.

El pintor escribe bien, muy bien, pero deja sin embargo a varios títeres sin descabezar. Supongo que ya lo harán los otros y que todo esto no quedará como siempre en una charla apresurada en los corrillos, en las inauguraciones del Reina, en las reboticas de las galerías, en los estudios de los pintores. Porque al final, sin embargo, sigue quedando ese rumor de calamares fritos, esa azafata con un zapato puesto y otro quitado, esa ruina moral del galerista honrado al que le ha vuelto a entrar frío de repente, después de haber pagado tantas facturas, de haber hecho antesala ante un jefe de servicio de artes plásticas de su gobierno autónomo, de haber mendigado unos metros más, un pasillo decente, una mirada menos oblicua del carpintero que le ha vuelto a clavar, después de tantos años, una alcayata en medio de la pared inmaculada.

domingo, 14 de octubre de 2007

HERRUMBROSAS LANZAS




Antonio Murado es un pintor (literario) que siempre nos ha gustado. No conozco demasiado bien sus últimas obras pero, al verlas reproducidas, me vuelve ese regusto pastoso y bien elaborado, entre la emotividad y la elegancia, con el que construye sus hermosos cuadros. Antonio Murado es un artista elegante, culto, buen pintor y cuidadoso. A lo mejor demasiado porque los que necesitamos (yo me incluyo, humildemente) un apoyo literario lo solemos (lo suelen) hacer con cuidado. Con cuidado de que no se note, a lo mejor, o con cautela. Pero eso tampoco está tan mal.

Lo que no puedo entender en absoluto (siempre parece que me estoy quejando) es el poema que le dedicó ayer y con un título tan dramático Alberto Ruiz de Samaniego al pintor en su presunta crítica en ABCD. Y digo presunta porque tras esa larguísima loa a la herrumbre y a los cenagales, tras ese requiebro benetiano el crítico, que otras veces ha firmado cosas muy legibles, se hace un lío, una maraña, una helada vaporación, una escena wagneriana, y empieza con Pound y termina con Elliot y, a pesar de que he leído el texto dos veces (¡valor!), no he sido capaz de desenredar el entuerto, de pulir ni las lanzas ni las picas ni las alabardas, ni de adivinar el paisaje, el edificio, el pétalo o la redención.

Lo que de verdad no puedo entender es qué falta le hacen ni Pound ni Elliot a Antonio Murado. ¡Si hubiera sido Leopardi!

lunes, 8 de octubre de 2007

PALABRA DE BOY SCOUT



Nunca fui boy scout y tampoco aficionado al excursionismo. El plein air que a duras penas me imponían mis padres solía empezar a las nueve de la mañana y terminar a las dos de la tarde de los domingos infantiles con poca convicción por mi parte pero sin ninguna queja. Pero admiro a los excursionistas con complejos, como Perejaume, y a los que no los tienen (o eso nos parece) como Hamish Fulton.

El otro día nos quedamos con un pié en el estribo de la exposición La Imatge de l’Animal y con su catálogo. Hemos repasado el catálogo, de pies a cabeza, hemos leído (o vuelto a leer, no lo sé bien) casi todos los textos pero sobre todo el profesoral de don Julio Caro Baroja, tan entretenido y tan entendedor, el magnífico, sorprendente y brillantísimo de Joan Perucho, Breu fabulari d’animals marins (Breve fabulario de animales marinos), del que ya hablaremos más extensamente en otra ocasión y también, y especialmente, el de Juan Muñoz, Els primers/Els darrers (Los primeros/Los últimos) traducido al catalán porque es el idioma del catálogo que manejamos.

Hacía un rato que nos habíamos atrevido, algo atragantados de antemano, con el artículo que Babelia le publicó el sábado a Perejaume, Luz y estiércol, dentro de un monográfico bastante aceptable titulado Viaje a la cultura catalana y editado con motivo de la presencia de la edición catalana en la Feria del Libro de Frankfurt.

No hace mucha falta leer el texto que parece que acompaña la intervención de Perejaume en la Feria, un vídeo con la imagen de una bandera ondeante con la leyenda “Paraula” (“Palabra”) impresa proyectado en una pantalla de 5x7 metros, que también parece que apadrine, mezquina y brossianamente el aterrizaje catalán pero que seguramente no pretende nada (decimos “mezquino” por el apropiacionismo feroz de Perejeume y “brossiano”, claro está, porque no se trata ni de un homenaje a Brossa).

La cuestión es que no pudimos menos que comparar los dos textos, el de Juan Muñoz, brillante, enjuto, tenso y lleno de ideas, lleno de ideas para contar, y el del de Sant Pol de Mar, banal desde el título, apagado desde el primer párrafo, fatuo desde el segundo, desmadejado, blando y sin ninguna idea. Y desde luego sin ninguna idea para contar. La mejor frase, destacada en negrita, reza que “el barroco catalán no es un barroco emergente, sino un barroco sumergido”. ¡Toma ya!. Y luego se atreve a pasar revista al arte catalán desde La Masía de Miró hasta los “brutales grafismos” (sic) de Tàpies, a comparar las lámparas del arquitecto Jujol (preciosas, de todas formas) con "la guitarra cubista" de Picasso (¿qué guitarra, cual de ellas?) o a hacer una auténtica ensalada con Josep Carner, Joaquim Mir y Joan Amades.

Juan Muñoz, uno de los diez artistas españoles más interesantes del último siglo XX, habló de los pintores de 1984 con rapidez pero con precisión, con sentido común y con desparpajo. No puedo entender, de verdad que no puedo entender que veintitrés años después en uno de los suplementos de cultura más leídos en español quepa semejante despropósito. Podían haberle dado cualquier otro tema a Perejaume: ¿la historia del excursionismo catalán en la década de los setenta?. Seguramente hubiera puesto una pica en el Montseny con la palabra “excursió” (“excursión”) ondeando en un gallardete. Madonna!

N.B.
: La ilustración corresponde al bellísimo cuadro de Víctor Mira titulado Impropmptu, óleo s./tela. 50x40 cm., 1988. El copyright pertenece a la Zellermayer Gallery, de Berlín.

jueves, 4 de octubre de 2007

NATURAL HISTORY



Como parte de mis ejercicios nocturnos de ascesis y en un alarde de humildad y a la vez de sentido de la realidad, me he puesto a rebuscar un poco, tan sólo diez minutos, en la sección 1980s de mis pobres anaqueles. Y he escogido un par de libros y varios catálogos. He cargado con ellos (los libros de arte están en el piso de arriba, en el taller) y desde hace un rato me estoy entreteniendo con el pretérito y emérito catálogo de la exposición La Imatge de l’Animal, con esas mayúsculas ahora tan irreverentes.

El catálogo, es sabido, corresponde a la exposición que comisariaron Juan Muñoz y Josep Miquel García (¿qué ha sido de Josep Miquel García, que era tan encantador?) en 1984 para la Obra Social de la Caixa de Barcelona de entonces.

Nos lo hemos pasado bien. Mañana, si estamos más descansados, hablaremos un poco más de todo eso: comisarios, artistas, catálogo, textos y, desde luego, de la exposición, que tanto nos gustó entonces, tan salvajes y tan bien educados.

lunes, 1 de octubre de 2007

CONVERSATION PIECE (COTILLEOS)



Acabo de recibir un mail con la lista “definitiva” de las galerías españolas excluidas de la próxima edición de ARCO. La semana pasada estuvimos hablando bastante de todo eso pero a estas horas (y a estas alturas) la lista no hace más que confirmar nuestras sospechas: se han equivocado otra vez.

Porque se trata, precisamente, de esquilmar. Y eso es lo que trasciende, desgraciadamente y, a veces, lo único que trasciende. No sé si los periodistas le van a dar bombo al asunto, de momento. Depende de lo que se muevan Cuevas o los Gómez-Acebo, aunque poco pueden hacer. Pero me parece espantoso que un comité con complejos prescinda de veintiuna galerías españolas con pasado, con un buen dossier, con miles de temporadas históricas y con bastante salero porque hay que ensanchar horizontes.

Lo peor (y todo esto me lo estoy diciendo a mí mismo) es que la historia se repite y que la memoria se ignora. Todavía quedan complejos con los vecinos e incluso con los parientes. Y ARCO debería de ser ya, de una vez, una feria de arte contemporáneo y no un patio galdosiano perfumado de garbanzos y chorizo y aderezado con los gritos de la portera.

La pobre Evelyn Botella no ha dicho gran cosa, ni la dirá, pero la siguen queriendo en Colonia y la llaman de tú en Basilea y, además, es una señora. A Nieves Fernández le tienen manía desde hace siglos, a lo mejor porque era la única que ponía un ramo de lilas sobre la mesa, cuidando de no tapar un tàpies esplendoroso y para hacer compañía a una terracota de Chillida. Adolfo Sobrino se ha partido el alma, y lo sigue haciendo, desde su tierra y cuando aterriza en Madrid, le echa arrojo y valentía y no pierde la sonrisa. Manuel Ojeda lleva siglos enseñando cuadros espléndidos (¿alguien se acuerda de un teixidor amarillo de hace más de quince años, que iluminaba todo un pasillo, siempre en el fondo?). Y los altxerris, tan pulcros, tan cuidadosos, tan buenos galeristas.

Todos ellos, y algunos más, se han seguido gastando los cuartos, haciendo de tripas corazón y echando su cuarto a espadas durante muchos años. Unos más que otros pero esto no se trata de un ranking ni de cualquier estupidez parecida.

Lo que no entiendo es con qué cara van a mirarlos sus presuntos colegas cuando paseen ante sus stands, si es que lo hacen, cuando visiten sus galerías, si es que se atreven, o cuando quieran hacer algún negocio juntos, si es que, en fin, tienen la desfachatez. Porque no se trata de dinero, aunque así lo crea Evelyn, sino de cortedad de miras. De poco estilo, de malas formas, de ordinariez, vamos.

Si en el próximo ARCO veo a alguno de los resistentes, de esos que siguen y seguirán condenados a los pasillos oscuros, los “F” o “G” o “H” o como quiera que se llamen, sin muchas arrugas en su traje de siempre y sonriendo, les voy a decir algo.

O a lo mejor no.